
Cada vez más mujeres con implantes mamarios llegan a consulta con la misma pregunta: “¿Mis síntomas pueden ser por los implantes?” Cansancio que no se quita, dolor en las articulaciones, dificultad para concentrarse… y en redes sociales todo apunta aun mismo nombre: enfermedad por implantes mamarios, también conocida como Breast Implant Illness o BII.
En esta guíate explicamos con información clara y actualizada qué es, qué síntomas se han reportado, qué dice realmente la evidencia científica y cuáles son tus opciones si estás pensando en retirar tus implantes.
La enfermedad por implantes mamarios es un término que usan las propias pacientes para describir un conjunto de síntomas generales inespecíficos que aparecen o empeoran en algún momento de sus vidas y los relacionan a los implantes, ya sean de silicona o de solución salina.
Es importante saber que no es un diagnóstico médico formal; es un término utilizado enredes sociales y en los medios de comunicación. Existen cientos de estudios científicos que han tratado de vincular estos síntomas a los implantes y todos han concluido que estos no tienen relación de los implantes. Aun así, muchas mujeres experimentan un conglomerado de síntomas que afectan negativamente su calidad de vida y merecen ser escuchadas y evaluadas con seriedad.
Los síntomas varían mucho de una mujer a otra y pueden aparecer meses o años después del aumento de busto con implantes. Los más mencionados son:
• Fatiga crónica o cansancio que no mejora con el descanso.
• Dolor articular y muscular.
• “Niebla mental”: problemas de memoria o de concentración.
• Ansiedad, depresión o alteraciones del sueño.
• Caída del cabello, piel o boca seca, erupciones en la piel.
• Dolores de cabeza frecuentes.
• Síntomas digestivos o sensación de inflamación general.
• Sensibilidad a la luz, palpitaciones o escalofríos.
Estos síntomas son inespecíficos, es decir, también aparecen en otras condiciones muy comunes. Por eso el primer paso nunca debe ser asumir que la causa son los implantes, sino hacer una evaluación completa por parte del especialista con experiencia en este tema.
Los implantes mamarios son uno de los dispositivos médicos más estudiados de la historia y, en general, tienen un perfil de seguridad muy bueno. Hasta hoy, los estudios no han demostrado una relación de causa y efecto entre los implantes y estos síntomas sistémicos, ni tampoco se ha identificado un mecanismo único que los explique.
Las principales hipótesis que se investigan son:
• Una respuesta inmune o inflamatoria al material del implante en algunas personas.
• La presencia de biopelícula bacteriana (infección de bajo grado) alrededor del implante.
• Una predisposición individual, como antecedentes de alergias o enfermedades autoinmunes.
Al mismo tiempo, diversos estudios han observado que algunas pacientes reportan mejoría de sus síntomas después del retiro de los implantes, aunque no todas, y el grado de mejoría es variable. Consideremos que tanto los síntomas como la mejoría de los mismos son auto reportados y no existe una prueba de laboratorio o imagen que lo confirme. La conclusión honesta es que cada caso debe valorarse de forma individual, tomando en cuenta los deseos de la paciente para que sea parte de la decisión de retirarse o dejarse los implantes. Antes de todo esto, hay que descartar enfermedades que puedan poner en riesgo la salud o la vida de la paciente.
Antes de atribuir los síntomas a los implantes, un buen cirujano plástico te ayudará a descartar otras causas, algunas de ellas tratables con medicamento y sin cirugía:
• Alteraciones de tiroides, anemia o deficiencia de vitaminas (B12, D, hierro).
• Enfermedades autoinmunes como lupus, artritis reumatoide o síndrome de Sjögren.
• Fibromialgia, cambios hormonales o perimenopausia.
• Ansiedad, depresión o trastornos del sueño.
También es indispensable revisar el estado de los propios implantes: ruptura silenciosa, contractura capsular (endurecimiento de la cápsula) o la presencia de un seroma tardío (acumulación de líquido), que debe estudiarse para descartar linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes (BIA-ALCL), una condición sumamente rara pero importante.
1. Historia clínica detallada: cuándo empezaron los síntomas, tipo y antigüedad de los implantes, antecedentes personales y familiares.
2. Exploración física de las mamas y de la cápsula.
3. Estudios de laboratorio generales y, cuando se requiere, valoración por reumatología u otras especialidades.
4. Ultrasonido o resonancia magnética para verificar la integridad de los implantes y buscar líquido o masas.
Con esa información se construye un diagnóstico más preciso y se puede tomar una decisión informada, sin prisas y sin miedo.
Cuando, después de la evaluación, la paciente decide retirar sus implantes, el procedimiento indicado es el explante mamario. Retirar los implantes nunca es una urgencia (salvo casos excepcionales), por lo que hay tiempo para planear bien la cirugía y elegir al cirujano adecuado.
Alrededor de cada implante el cuerpo forma una cápsula de tejido conectivo. Según tu caso, el cirujano puede retirar el implante y toda la cápsula (capsulectomía total), retirarlos juntos en una sola pieza (técnica “en bloque”, útil en ciertas contracturas avanzadas o ante sospecha de enfermedad) o dejar parte de la cápsula cuando retirarla implica más riesgo que beneficio. La técnica se decide por indicación médica, no por moda: las técnicas más extensas requieren incisiones más grandes y tienen sus propios riesgos.
Al retirar el volumen del implante, la piel puede verse flácida. En muchos casos se recomienda un levantamiento de busto en el mismo tiempo quirúrgico, que puede reforzarse con la malla de soporte GalaFLEX™. Si hace falta volumen, se puede complementar con lipotransferencia (grasa de tu propio cuerpo).
En pacientes seleccionadas, el explante puede realizarse de forma ambulatoria y sin anestesia general, con una recuperación rápida. Tu cirujano te indicará los cuidados, el uso de prenda de compresión y el tiempo para volver a tus actividades.
• “Existe un especialista certificado en explantes”. No existe una certificación especial para retirar implantes, ni un especialista en explantes. Lo importante es elegir a un cirujano plástico certificado con amplia experiencia en cirugía de mama.
• “Hay que retirarlos de inmediato”. Fuera de complicaciones específicas, es una cirugía programada que se planea con calma.
• “Todos los síntomas desaparecen al retirarlos”. Muchas pacientes mejoran, pero no se puede garantizar el resultado.
• “Los implantes son tóxicos para todas”. La gran mayoría de las mujeres con implantes no presenta estos síntomas.
Los síntomas que reportan las pacientes son reales y deben atenderse. Este fenómeno inició durante la pandemia COVID y es fomentado principalmente por testimonios en redes sociales.Todos los estudios científicos formales; demuestran que los implantes no son la causa directa de este conglomerado de síntomas, por eso no existe como diagnóstico formal.
Sí. Los síntomas se han reportado con ambos tipos de relleno y con superficies lisas y texturizadas.
No. El diagnóstico es de exclusión: se descartan otras causas y se evalúa el estado de los implantes. Cuando el implante está roto o contracturado, el tratamiento consiste en remplazar el implante dañado; retirarse los implantes de forma definitiva es una decisión personal. El Dr. JJ Ruiz Treviño MD, FACS, ha propuesto ante la comunidad científica desde 2019 el término Disforia Asociada a Implantes Mamarios como un término más adecuado para describir este conglomerado de síntomas, que muchas veces si mejoran con el retiro definitivo de los implantes.
Es posible, pero si el motivo del retiro fueron síntomas sistémicos, generalmente no se recomienda. Lo ideal es comentarlo a fondo en consulta.
El Dr.Juan José Ruiz Treviño, MD, FACS, ha realizado más de 3,500 cirugías de busto y atiende a pacientes que buscan retirar sus implantes desde antes de que el tema se volviera viral en redes. En tu consulta tendrás el tiempo necesario para resolver tus dudas, recibir información actual y verídica, y diseñar el mejor plan para ti.
